Tiene una mala salud de piedra que se cura con respeto. La ciudad vieja de Betanzos es el lugar en el que ayer la niebla pintaba de historia las paredes. También le favorece la lluvia, el sol y la gente. Es un paseo por el corazón betanceiro que sólo necesita una mano de ternura, andamios y restauración. Lo más moderno es que siga como antes. El Concello promete que el 2003 será el año del casco antiguo. Declarado conjunto histórico artístico en 1970, Betanzos O Vello también es un lugar para vivir. Manuel Lagares Pérez, alcalde brigantino, afirma que la política de promoción cultural y turística irá acompañada del apoyo administrativo del recientemente creado área de rehabilitación. Hasta el momento, ya están confirmadas la concesión de veintitrés subvenciones para la mejora de edificios, trámite correspondiente al año pasado. En todos los casos, junto al asesoramiento municipal, se exige que las actuaciones respondan a criterios de conservación arquitectónica.El gran objetivo del gobierno local es que en el futurista siglo XXI, en el corazón de Betanzos se reserve un guiño a esencias históricas del siglo XI, por poner un ejemplo, fecha de construcción de la iglesia de Santiago, y que fue reedificada en el XIV.La creación del área de rehabilitación será, de esta forma, el programa que pretende potenciar el casco histórico. El barrio antiguo, y sus zonas de protección, quieren ser preservados del desorden urbanístico. Lagares Pérez también resaltó que, junto a estas medidas, se quiere contribuir a «fijar población y ser polo de atracción de nuevos residentes», explicó. Fomentar las reformas Para hacer realidad estos proyectos, el gobierno local dio los primeros pasos dirigidos a fomentar las reformas a través de un convenio establecido con la Xunta. El interés de los vecinos por mejorar el entorno del casco viejo no se hizo esperar, y ha surgido un consenso en el que se pretende que Betanzos sea un lugar para la recreación de siglos de historia y, también, escenario de la vida de los nuevos tiempos.