Acusan a una asistenta de apropiarse de 156.000 euros de sus jefes

Alberto Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

El fiscal pide para la mujer una condena de cinco años de cárcel

17 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? Un matrimonio de ancianos necesitó en 1996 los servicios de una asistenta. El hombre era parapléjico y a su esposa no le quedaban fuerzas para atenderlo. En eso consistía el trabajo de la mujer que contrataron, en asistir al enfermo y en realizar las tareas de la casa. Tras muchos meses de convivencia se alumbró una gran amistad entre el matrimonio y la asistenta. La chica ya no sólo cumplía fielmente con su trabajo, sino que les hacía compañía. Más que empleada, la sentían como hija.Cuando más estrechos eran los lazos, la asistenta comenzó a abusar de la confianza de los ancianos, según el fiscal, quien asegura que animada por el propósito de obtener un provecho matrimonial empezó a pedir a la señora de la casa cantidades de dinero «con el pretexto de que un familiar, que era el que le ayudaba económicamente, tenía en ese momento problemas económicos, pero en cuento los superase, sería quien devolviese el dinero adelantado». Para hacerlo más creíble, la acusada redactó una carta simulando que estaba escrita y firmada por ese familiar. Confiada La señora de la casa, confiada, comenzó a entregarle a partir de marzo de 1997 grandes cantidades de dinero a medida que su asistenta se las iba pidiendo. En una ocasión le entregó 29.500 euros, otra vez 60.000 euros y en un último favor le dio 72.000 euros. Llegó el mes de noviembre de ese mismo año y la mujer, al ver que su empleada no le había devuelto ni un solo céntimo, comenzó a preocuparse. Aquel cariño que se profesaban mutuamente se tornó en desconfianza y la anciana no dudó en pedirle que le comenzase a devolver el préstamo.Antes de abandonar la vivienda, la acusada le quitó a su familiar un cheque y lo cubrió con una cantidad de 50.500 euros. Pero ni lo fechó, ni lo firmó. Aun así, se lo entregó a su jefa.Por todo ello, la asistenta se sentará el próximo lunes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial para responder por un delito continuado de estafa. El fiscal pide para ella una pena de cinco años de cárcel y que devuelva los 156.000 euros que se apropió.