Un recorrido por el litoral coruñés castigado por el vertido del «Prestige»
02 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las playas tienen pintitas negras como las vacas. Los coruñeses llevaban más de quince días esperando esto. Barrañán, Sabón, Bens, O Portiño, Riazor, Orzán, Matadero, As Lapas, Bastiagueiro, Santa Cruz, Mera, Cirro, San Pedro y Perbes recibieron más tarde que otros las tripas del Prestige. ?Había que contarlo. Periodista y fotógrafo cogen el coche y recorren el litoral. Salen de A Coruña en dirección a Santa Cristina después de comprobar que Riazor, Orzán y As Lapas están anegadas de fuel. En la entrada de la ría de O Burgo no hay nada que contar que no sea la suciedad del invierno. Botellas de plástico, un neumático, muchas algas, papeles y demás basura. ?Hay que ir a Bastiagueiro. Hay gente que cura el reuma pisando la arena. Son los usuarios por prescripción médica. Hay surfistas, hay dueños de perros. Todos huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va una señora que tuvo el fuel pegado a sus pies media hora. Le dice a la amiga que está a su lado: «¿Viste como todo el petróleo iba a llegar aquí?». El presagio se cumplió. ??Pegajosas?El fotógrafo busca fuel como un detective. Ve manchas por todas partes. Como una alucinación. Si se pisan hay que rascar con ganas en una tarea tan complicada como la de dejar blanco a un dáltama. Una señora intenta limpiar las plantas de sus pies sin éxito. Esas bolitas negras se pegan como el chicle al pelo.?Un grupo de bañistas pasea y se lamenta de los pájaros y de los peces. Dicen que habría que dárselos de comer, petroleados, a no sé quien. Otros apuestan por meterle el Prestige por no sé donde. Hay rencor.?La ruta sigue su rumbo hasta Santa Cruz. El mar está como loco. Parece que se quiere quitar el fuel de encima. Las olas salpican el paseo y quedan las malditas bolitas pegadas al suelo. Otra playa petroleada.?En Mera hay dos vigilantes de la Consellería de Medio Ambiente. Nos dicen que esto es una desgracia. El fotógrafo retrata la desgracia. Ya no son bolitas. Por el tamaño y el color parecen bostas. Vemos que las olas traen más.??La capital del mejillón?Llegamos a Lorbé, la capital del mejillón. Hay muchos marineros observando una mancha a un beso del muelle. Puede que fueran algas, o fuel. Hay división. No se ponen de acuerdo. Probablemente fuesen algas, pues las rocas del puerto no estaban manchadas. La empresa mejillonera trabajaba a destajo. Por el momento, no les alcanzó el desastre. Ni las ganas. ?Un hecho muy preocupante es que las playas de Cirro y San Pedro, que están a tiro de piedra de Lorbé, ya están petroleadas. No así Sada, que se escondió del vertido con la gabardina de su dique. Tampoco estaba manchada Gandarío. Sólo encebollada. Un buque perdió esta semana unos cuantos kilos de la carga y apareció en la playa de Gandarío y de Miño. Para llorar.?Perbes no tiene cebollas. Tiene bolitas de fuel desperdigadas por la arena. ?El recorrido continúa en el otro extremo de la comarca, en Sabón. Muy petroleada está esta playa. Por allí ya pasaron los servicios de limpieza, que medio llenaron un contenedor de vertidos y arena. Bens está igual. Y O Portiño peor. Un último testimonio: «Pasarán muchos años para recuperar el litoral».