Manadas de jabalíes arrasan explotaciones agrarias en Paderne y municipios limítrofes En una sola noche, los animales destrozan hasta una hectárea de plantación
11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Paderne es lugar de festín gastronómico para los jabalíes. Una noche sí y otra también, esta buena mesa la encuentran en una hectárea de extensión a poder ser de maíz. La juerga debe de ser de tales proporciones que «lo más grave no es lo que se devoran, sino lo que destrozan», afirma José Calo, que sufre en sus tierras la presencia de estos animales que, según dice, provienen de un coto de caza ubicado en el municipio. Pero la buena fama de las fincas del municipio, limítrofe con Betanzos, se extiende a otros concellos. Agricultores de Irixoa, Monfero, Oza dos Ríos o Aranga se ven afectados por el intempestivo apetito de los jabalíes. Lejos de la anécdota, las cifras elevan el fenómeno a la categoría de problema. Cuando una manada de cerdos salvajes se hace presente en una de las fincas de la comarca, las pérdidas alcanzan la cifra de más de 480,81 euros por hectárea, que es lo que cuesta plantar de maíz una extensión similar. Las posibles batidas para reducir la sobrepoblación de jabalíes, de momento, no cuentan con la autorización oficial. Mientras, los agricultores aseguran que plantar maíz es, en Paderne, el peor negocio.