Vecinos en tierra de nadie

Pacho Rodríguez A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Residentes en los límites entre Sada y Oleiros denuncian carencias y abandono institucional Cada casa de la calle A Regueira se identifica con diferentes direcciones

23 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Es la calle de ningún sitio. A Regueira está situada entre Sada y Oleiros, en la carretera que comunica Santa Cruz y Meirás y en los límites de los dos municipios, en la que los vecinos que viven codo con codo no pertenecen al mismo Ayuntamiento. Esto supone que sus direcciones son distintas. Su numeración correlativa no existe. Las atenciones municipales llegan con cuentagotas y, cuando alguien de fuera quiere acercarse a algún domicilio, «lo normal es que llame desde un bar porque no lo encuentra», aseguran. En ocasiones, el cartero no llama ni una sola vez. No encuentra el buzón. Víctima de una nueva división territorial decidida años atrás «quedó en tierra de nadie», dice María José de la Torre en representación de más de veinte propietarios de fincas y casas de la zona que reclaman que acabe lo que para ellos es una peculiar situación en la que «contribuimos como todos, no recibimos nada más que abandono y, hasta algunos, han pasado a pertenecer a un Ayuntamiento y el otro no se ha olvidado de hacerle pagar los impuestos», asegura. El efecto despiste que produce la calle tiene su repercusión hasta en la listas del censo para votar. La situación se ha hecho extensible a los residentes en la zona del cruce de Arillo, con una parada de autobús «que no sirve nada más que para coger el bus en una dirección», explica una mujer que espera el servicio de transporte en la cuneta de una curva. Pero las carencias denunciadas por estos vecinos se dirigen también a las infraestructuras más básicas: carreteras, arcenes, alcantarillado o el suministro eléctrico. En todos estos ámbitos, este grupo de vecinos, que cuenta con el apoyo de otros residentes en Muíño do Vento, Los Tornos, Dorneda o Arillo, afirma que el déficit «ha llegado a límites ante los que tenemos que responder», explican. Como es el caso de Mario Lombán, que vive en A Regueira desde hace más de treinta años y que paga impuestos en Oleiros, mientras que su vecino de al lado, Antonio Fernández Chao, que con el cambio de división territorial pasó a pertenecer a Sada, aún no ha sido dado de baja en Oleiros, pese a haberlo solicitado.