Cultura pretende estudiar y acondicionar como otro atractivo turístico las excavaciones abandonadas Las estructuras quedarán «unidas» por una ruta de senderismo
07 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.No existe memoria histórica sobre el uso de las minas de Carral, pese a que los vecinos de Herves, Teixoeiras y Paleo hayan vivido junto a ellas desde hace más de un siglo. La profundidad y la longitud de las mismas son un misterio. Sus bocas, ahora tapadas por la maleza, un peligro que la Concejalía de Cultura quiere canjear por atractivo turístico. Así lo avanzó el edil Lois Anxo Ferreiro Bestilleiro, quien propone diseñar una nueva ruta de senderismo que una estas excavaciones. El arqueólogo Antón Malde asegura que las distintas teorías que se barajan sobre el verdadero origen de estas estructuras son sólo hipótesis de trabajo y plantea iniciar un estudio bibliográfico en profundidad, además de una limpieza externa de las mismas, para hallar pistas que señalen cuál era su función. Muros externos Entre las minas más conocidas por los vecinos de Carral está la de Paleo, en cuyos alrededores el Ayuntamiento habilitó una zona verde y tapió la entrada con una reja para evitar que suponga un peligro para la población que vive en los alrededores. Existe otra en la zona del Barcés, conocida como la mina da Moura; dos en Costa da Égoa, que también se pretenden cerrar debido a su proximidad al Ecomuseo, y un conjunto en Teixoeiras, de un diseño más complejo, ya que presenta muretes externos. Todas están cubiertas de maleza, algunas presentan peligro de derrumbe, lo que imposibilita una inspección ocular, y también todas tienen agua en su interior, lo que dificulta la investigación. Si bien todas las cuevas parecen tener una estructura similar, algunas fueron realizadas en tierra y otras, en roca. Además, todas, exceptuando la de Paleo, se encuentran en propiedad privada. El Ayuntamiento de Carral ha barajado como una de las vías de trabajo que, si los dueños de los terrenos en los que se asientan dan permiso para realizar las labores de limpieza, la investigación la realicen técnicos municipales y voluntarios de una asociación cultural del municipio interesados en temas de patrimonio. También se espera que los trabajos de acondicionamiento externo permitan descubrir algún resto de las herramientas empleadas en su construcción, que den pistas sobre la fecha de su apertura. A la espera de que se confirme si fueron prospecciones auríferas insatisfactorias, Carral espera que al menos el oro de los turistas se quede en la zona.