Nueve mil kilos de pescado garantizarán una completa jornada en el campo de la feria La fiesta gastronómica reúne a miles de comensales en la localidad
29 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La calidad la ponen las sardinas de Sada y la cantidad, la comisión de fiestas que quiere asegurar que nadie se quede sin este manjar. «Son hermosas. Un buen plato de sardinas y la gente disfrutando hace que sea uno de los días más bonitos en Guísamo», explican desde la organización. Pero para que todo salga bien hacen falta una serie de secretos numéricos. Que se sepa hasta ahora, en esta celebración gastronómica, una de las de más raigambre en Galicia, se dispondrá de más de nueve mil kilos de sardinas. Otro ingrediente imprescindible será el pan. Y serán nada menos que 800 kilos de pan de broa de la panadería de Guísamo. Más casero, imposible. Y, por supuesto, hay que añadir la presencia de más de mil litros de vino del país. La gran sardiñada de la localidad bergondesa tiene también un origen histórico que se sitúa en torno a 1933. Durante años fue una de las grandes referencias de la comarca y siempre ha contado con una alta aceptación por los numerosos visitantes que acuden a Guísamo. Se trata de una romería que, aunque tiene como comienzo oficial las seis de la tarde, se covierte en una jornada completa de encuentro y diversión. Muchos de los asistentes aprovechan el día desde primera hora. «A las diez de la mañana ya se puede ver a muchas familias que se van al campo de la feria para comer allí y pasar el día entero», afirma Francisco Fariña Alonso, presidente de la comisión de fiestas. La orquesta París de Noia será la encargada de poner el colofón a una gran jornada con sabor a mar. De esta forma, las fiestas de San Ramón vivirán su gran día. Con la vista puesta en el próximo año. Preparando un nuevo presupuesto que mejore el anterior y que este año es de 36.060,73 euros. Coches antiguos Desde hace cuatro años, un nuevo acontecimiento se ha sumado a las fiestas de Guísamo. La Exposición de Automóviles Clásicos y Antiguos, en el centro del pueblo, acogerá a una treintena de vehículos de época que podrán ser vistos desde las once de la mañana hasta las tres de la tarde. Esta apuesta personal de Francisco Fariña se ha convertido en una de los actos estrella de las fiestas por la calidad y valor de los coches que pueden ser observados. El propio Fariña resalta que «sin la colaboración del Concello de Bergondo no se podría hacer un encuentro de estas características», explica. El resto es el empeño de un grupo de amigos que a lo largo de los años le ha cogido cariño a su pueblo hasta el punto de dedicar parte de su tiempo a la organización de las fiestas patronales. Como tercer acontecimiento destaca la fiesta en la que los niños serán los protagonistas. Y es que ése es uno de los aspectos sobre los que más insiste la comisión de fiestas: el carácter popular de las celebraciones y que todos los asistentes a las fiestas puedan disfrutar con actividades propias según la edad. Las atracciones de feria pondrán el resto de la oferta de ocio. Para muchos, este apartado es uno de los más destacados de la comarca por el gran ambiente y variedad que se le presenta al público.