26 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
Tanto los vecinos como las fuerzas de seguridad subrayaron ayer lo excepcional del caso. «Es un suceso extraño en una localidad muy tranquila», apuntó ayer un residente en las proximidades del restaurante Licar. Fuentes de la Guardia Civil de Sada, que está investigando los hechos denunciados por el propietario del local, apuntaron que este tipo de incidentes no son en absoluto frecuentes en la villa mariñana. Ni la hora, ni el método (dos hombres encapuchados con pasamontañas y empuñando una pistola y un cuchillo) del atraco tienen antecedentes en los últimos años en Sada, un lugar que, pese a incrementar espectacularmente su población en los meses de verano, presenta un bajo índice de delincuencia.