24 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
Si todos salieron contentos del encuentro, el que más satisfecho parecía era el propio Ramón Rodríguez Ares, que aprovechó para estrechar manos e intercambiar besos con los militantes. Varios lo jalearon con el viejo eslogan de «Moncho es mucho». El alcalde explicó que el encuentro había servido para «salir al paso de algunas difamaciones aparecidas en la prensa y ofrecer una versión veraz de lo que ocurre en el municipio». Además, aprovechó para repasar «nuestra historia desde que éramos AP».