«Atlántica» atraca en el Macuf

Joaquín Lens A CORUÑA

A CORUÑA

El Museo de Arte Contemporáneo acoge una exposición sobre este movimiento artístico coincidiendo con el vigésimo aniversario de su creación

20 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El mes de agosto es propicio para que los pintores coruñeses enseñen sus obras lejos de nuestra ciudad. De ahí el que, al menos que sepamos, tres de ellos han aprovechado este período vacacional para exponer tan lejos como Kiel, en Alemania (Héctor Francesch) y con gran éxito, al parecer. Más cerca lo están haciendo Xoti de Luis (Club Náutico de Portosín) y Ángela Pérez Meilán (Fundación Araguaney de Santiago). Hace veinte años el arte plástico gallego vivió un momento pletórico de renovación y regeneración que supuso un hito que hay que considerar fundamental en el desarrollo de nuestra pintura y escultura: Atlántica . Un movimiento (que no un grupo) que duró de 1980 a 1983 y que se plasmó en tres exposiciones (Bayona, 1980; Madrid, 1981; y Santiago,1983), aunque algunos historiadores hablan de cinco, incluyendo las de Vigo y Salvaterra en los años 81 y 82. Aunque algunos han querido ver en Atlántica un producto generacional, la disparidad de edades y programas estéticos (Datas, Monroy, Mantecón¿), además de la variada y cambiante nómina de participantes en las muestras, más bien hace preferible la denominación de movimiento que de grupo generacional. Coincidiendo con el vigésimo aniversario de este importantísimo movimiento, el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa ha organizado con obras de sus propios fondos una exposición en la que ha agrupado piezas de Basallo, Datas, Freixanes, Menchu Lamas, Mantecón, Moldes, Monroy, Antón Patiño, Xesús Vázquez (cada uno con una obra), Leiro (con una, a la que se puede añadir la que está ubicada a la entrada del museo) y Lamazares (con tres de las cuatro con que cuenta el museo). Aunque el Macuf posee también en sus fondos un biombo o celosía de acero cortén de Correa Corredoira, ésta no forma parte de la exposición, suponemos que por razones de espacio. Son en total trece obras de indudable interés pero que pone en evidencia algunas de las lagunas de la colección Unión Fenosa. Echamos en falta piezas de creadores prematuramente desaparecidos como Reimundo Patiño, Baixeras y, en especial, las de algunos artistas de Atlántica : Mon Vasco, Huete y Cabanas. Carencias que consideramos que los responsables de la colección tienen la obligación de subsanar en breve. Escanciano en la Bomob El poeta, dibujante y pintor Miguel Escanciano (León, 1953) presenta en la galería Bomob sus trabajos más recientes, que giran todos ellos en torno al mito de El jardín de las Hespérides en el que, como es sabido, Hércules, tras engañar al gigante Atlas, se hizo con las manzanas de oro. En efecto, a partir de este primer elemento temático, el artista leonés en series como Pecados capitales , La transacción, La danza del héroeo Hércules invictus , consigue una muestra enormemente atractiva a base de un hábil manejo del dibujo usando, además de tintas, acuarelas y dorados, poniendo así de manifiesto lo que afirma Julio Llamazares sobre la obra de este artista: «Yo no sé si Miguel Escanciano es un buen o mal pintor (me da lo mismo: a mí me gusta), pero lo que sí tengo claro es que, pintor o no, es un artista»»»»»». Colectiva en Coarte La galería Coarte acoge una muestra de pintores que trabajan con la sala o con obras de sus fondos. Dado el elevado número de artistas, seleccionaremos algunos: Felipe Criado, siempre magistral; Tenreiro, y su plasticidad esquemática tan atractiva; el inconfundible Antonio García Patiño, la originalidad de Almirall y el pintor sadense Eduardo Fernández Rivas, que ha expuesto recientemente en Nueva York, y que con una dosis de atrevimiento encomiable, interpreta de forma muy personal temas velazqueños.