El Ayuntamiento coruñés recurre a patrocinadores para abaratar el coste de los conciertos
06 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La fiesta se paga. Y muy cara. El presupuesto de María Pita 2002 es de 1,2 millones de euros, 200 kilos en moneda antigua. La Cutty Sark se los bebió en gran parte. La Batalla de Elviña y el Salón del Cómic pegan otros dos enormes tragos a la botella económica. Eso, en cuanto a actos estelares. Y aún hay que pagar las astronómicas rondas de las estrellas, que llegan con un micrófono en mano y un cheque en el bolsillo. Si el Ayuntamiento abonase los cachés de todos los cantantes que dan brillo al programa tendría que inyectar miles de euros al presupuesto festivo. No lo ha hecho. Hay fórmulas para abaratar los costes, como convencer al artista para que venga como empresa o abrazarse a los patrocinadores o colaboradores. Estes recursos han empleado la concejalía de Fiestas y el IMCE. Julio, barato Ilustremos lo dicho con un ejemplo. Julio Iglesias cobró por un reciente concierto en Ortigueira unos 150.000 euros, IVA a mayores. Al Coliseo vendrá por 12.000. No es que le haga precio a la ciudad en la que «nuestro cantante más internacional» compuso Un canto a Galicia . Aquí, Julio vendrá, el 29 de agosto, como empresa. El Ayuntamiento sólo asumirá gastos de producción local (carga y descarga, porteros y demás labores de engrase ), que suponen unos 12.000 euros. Este truco ha permitido cerrar una programación muy maja en el Coliseo, que sólo dispone de 270.000 euros de presupuesto para todo el año. Chayanne (su caché es de 108.182 euros) salió gratis, pues los 30.000 de gastos de producción los asumió la Xunta. El gobierno autonómico también abonó la actuación de Gloria Gaynor en Riazor. Sólo hubo que pagar los gastos de producción para traer a los chicos de Operación triunfo meses atrás, y ahora han vuelto tres de ellos por el mismo bajo coste. Chenoa, Gisela y Alejandro abarrotaron Riazor el pasado fin de semana en un concierto patrocinado por una cadena radiofónica. La mallorquina cobra 48.000 euros por concierto (no por cantar unos temas, como en la playa), como su mozo Bisbal. Alejandro y Gisela están en los 42.000. Por encima tienen a Bustamante (48.000) y Rosa (60.000), quien tiene el mismo caché que Sabina y algo más que la Jurado y la Pantoja (51.000). También cuenta con patrocinio el concierto que Rosario (a 25.000 euros se cotiza) y José El Francés ofrecerán el 20 de agosto en Riazor. Ayuntamientos cercanos no cuentan con ese colchón económico. Arteixo le pagó a Melody 18.000 euros, uno tras otro. La cría se cotiza igual que Lolita, María del Monte, Niña Pastori o Los Suaves, y al doble que Susana Seivane o Cristina Pato. Álex Ubago recibirá 21.000 del Concello de Betanzos, donde el vasco actuará el día 17.