El Concello y la Xunta pactan la modificación del trazado de la vía La primera fase de construcción de la carretera se iniciará en marzo del 2003 y enlazará Meicende con As Rañas
26 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La Tercera Ronda devorará el poblado de Penamoa, uno de los asentamientos chabolistas más conflictivos de A Coruña. Así lo han acordado la Consellería de Política Territorial y el Ayuntamiento, en una reunión celebrada esta semana en la que se pactó la modificación del trazado de la autovía urbana que enlazará el cruce de Manuel Murguía y la ronda de Outeiro con Lonzas. El concejal de Obras Públicas, Florencio Cardador, explica que, en un principio, se preveía que la Tercera Ronda rodease el poblado de Penamoa. «Pero este diseño obligaba a construir un trazado con taludes y trincheras, por lo que se optó por situar el paso de la autovía sobre el actual asentamiento chabolista, logrando así un itinerario más lógico y menos costoso», apunta el edil. Realojo de los vecinos Antes del inicio de la construcción de la vía se realojará a los habitantes de Penamoa, según el programa de erradicación del chabolismo que desarrollan conjuntamente el Concello y Política Territorial. Las otras variaciones incorporadas al proyecto alteran los cruces entre la Tercera Ronda y el entorno de la refinería (en las inmediaciones del restaurante Las Antorchas) y entre la nueva autovía y la carretera de Carballo, a la altura de las instalaciones de Unión Fenosa y del parque de automóviles. La construcción de la Tercera Ronda (también bautizada como ronda Juan Carlos I o enlace A Coruña Oeste-A-6) se desarrollará en dos fases. El primer tramo unirá Meicende con As Rañas, en las proximidades del cruce de Lonzas, donde arrancará la autovía del Ministerio de Fomento que prolongará la ronda hasta Ledoño (Culleredo) y el aeropuerto de Alvedro. El inicio de esa primera fase se sitúa en marzo del 2003, ya que, una vez que la consultora Ciisa presente el próximo octubre el proyecto definitivo, se requieren otros seis meses para incorporar las modificaciones del trazado al Plan General, un cambio imprescindible para realizar las expropiaciones.