Cientos de personas siguieron las llegadas del «Stad Amsterdam» y del «Royalist» La falta de viento obliga a navegar a motor a los barcos que faltan
24 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La mayoría de la flota procedente de Málaga viajaba al ralentí. La falta de viento era la causante de la lentitud. La organización no quiso arriesgar y a las tres de la tarde de ayer ordenó que empezasen a navegar a motor. Así se asegura de que los 68 estén en A Coruña mañana, día del inicio oficial. Pero la gran fiesta de la Cutty Sark ya ha arrancado. La ciudad la vive desde ayer. Cientos de coruñeses siguieron al mediodía la llegada del primer gran velero, el Stad Amsterdam , cuyo palo mayor mide 47 metros. Aupados a los palos entraron en la ciudad varios de los tripulantes de esta réplica de un clipper del siglo XIX. El sábado, el barco podrá ser visitado gratuitamente de diez de la mañana a cinco de la tarde. Ya estuvo en la ciudad la pasada primavera, pero entonces transportaba a cruceristas que abonaron una fortuna para realizar la travesía. Esta vez traslada a «ciudadanos de Amsterdam y a trabajadores o familiares del personal de la empresa Ranstad», explicó su tripulante Erik Linke. El motivo es que esa firma y el Ayuntamiento de la ciudad holandesa son los propietarios del velero, construido en el 2000. También con parte de los marineros subidos a las crucetas atracó, a las cinco de la tarde, el británico Royalist . En realidad, había arribado ayer, pero salió después a dar una vuelta por la bahía y su capitán, entusiasmado quizá por la presencia de cientos de personas a pie de muelle, se animó a escenificar una espectacular reentrada. Los tripulantes de este barco animaron la primera fiesta a toda vela que se celebra en A Coruña. La montaron en la madrugada de ayer los letones del Spaniel . Su barco se convirtió en un pub flotante.