María Pita fue ayer escenario de una carrera contrarreloj para instalar un escenario
23 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La proverbial calma que rodea el espacio porticado de María Pita sucumbió ayer a la febril actividad. Decenas de obreros se multiplicaron durante toda la jornada para completar la nueva decoración de la plaza para el próximo mes de agosto. Mientras las contestadas terrazas siguen tomando forma con la colocación de sus paredes de cristal y las lonas de protección solar, el nuevo escenario para las actuaciones musicales del programa de fiestas no tomó su forma definitiva hasta bien avanzada la mañana. Cambio de ubicación Y ello, para desesperación de alguno de los vecinos afectados. Porque este año, el palco cambia de ubicación. Su tradicional situación a la izquierda de la fachada del palacio municipal ha dado paso a la instalación del armazón de hierro en la entrada a la plaza por Puerta Real. «Aquí viven muchas personas mayores y si el ruido ya era insoportable antes, ahora, con los grupos cantando debajo de la ventana de casa, no va a haber quien aguante en las noches de conciertos», protestaba ayer mismo uno de los afectados. Pero el escenario es ya inamovible. Las lonas negras tapan ya los laterales a la espera de que el polifacético Miguel Bosé dé el pregón. La misma cuadrilla de trabajadores se trasladará hoy a la playa de Riazor, donde se emplearán a fondo en la creación de un espacio similar en el concurrido arenal coruñés para los recitales gratuitos del verano.