El creador norteamericano exhibe sus últimos trabajos en la Fundación Barrié Para ningún aficionado al arte contemporáneo es un secreto que Sol LeWitt es uno de los artistas más significativos de la segunda mitad del siglo XX. Ahora tenemos en nuestra ciudad la ocasión de conocer distintas facetas de su trabajo más reciente, y de su manera de entender la pintura, la escultura y el grabado. Y si hacemos hincapié en este aspecto es porque él fue pionero en establecer las bases de una concepción del arte, en los 60, que reaccionaba en contra del expresionismo abstracto entonces imperante.
26 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El arte conceptual , basado en la fenomenología de la percepción, reacciona, entre otras cosas, contra, el objeto convertido por el sistema capitalista en un valor de cambio. De ahí el carácter efímero de muchas de las obras (de hecho, los murales de la Fundación Barrié serán borrados cuando se clausure la exposición). Aunque LeWitt ha negado su adscripción al minimalismo , muchos historiadores no dudan en incluirlo en dicha tendencia, cuya divisa es: «El máximo orden con los mínimos elementos». Economía de formas basada en sistemas modulares simples y seriales que recurren en la mayoría de los casos al cubo o al prisma. En efecto, la idea de orden que debe ser completado por el espectador, la de formas que penetran en el espacio circundante, la de estructuras de repetición seriada que dan idea de movimiento y desarrollo, y el juego visual de perspectivas con el contínuum , están presentes en esta extraordinaria exposición. : Exposición. Los comisarios George Stolz y Francis Timoney han calificado esta exposición como «muestra de importancia histórica». Se abre con una escultura instalada en el vestíbulo y que, en principio, el artista ideó en piedra, pero que, por dificultades técnicas, acabó realizándose en madera. En el primer sótano de la Fundación los asistentes y operarios de Sol LeWitt pintaron, siguiendo las indicaciones del maestro, unos murales que envuelven al espectador en un exuberante colorido de tonos vibrantes, jugando con tres colores básicos (rojo, amarillo y azul) y otros tres secundarios (naranja, verde y púrpura) que crean formas geométricas en búsqueda de ese contínuum . : Mural gigante. También buena parte del segundo sótano tiene sus paredes pintadas a modo de gigantesco mural, habiendo reservado los organizadores una sala para gouasches y grabados en los que, en general, LeWitt se muestra más sobrio en los colores y juega sobre todo con la serialización. Cierra la muestra un trabajo muy original, Equivalente, en el que se contraponen fotografías en blanco y negro del artista japonés Sachiko Cho de objetos sencillos y cotidianos, con unos modelos brillantemente coloreados de líneas en las que el pintor hace una alusión más o menos directa a la estructura de dichas fotografías, estableciéndose entre ellas un original y fecundo diálogo. Digno colofón de una exposición imprescindible.