«¿Ya no dan los bocadillos de chorizo y los refrescos?»

La Voz

A CORUÑA

La espera en María Pita se hizo amena. La espesa niebla que ocultaba el sol primaveral no desanimó a los voluntarios que acudieron al autobús de la Hermandad a donar su sangre. Los chascarrillos y gritos de ánimo se sucedieron entre unos funcionarios y otros. Cuando uno de ellos abandonó el autobús degustando una palmerita de hojaldre, a otro de sus compañeros se le escapó la pregunta del millón. «¿Es que ya no dan los bocadillos de chorizo y los refrescos, como antes?», inquirió. Mar Barcón, una vez completada su donación, ni siquiera se acordó de comer. «Estoy bien, estoy bien», repetía. «Me gustaría hacer un llamamiento a todos los coruñeses para que colaboren. A cualquiera le puede hacer falta», recalcó la edil.