Desde el alma de Gao Xingjian

La Voz

A CORUÑA

El Museo de Belas Artes exhibe las últimas creaciones del premio Nobel chino

08 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Más conocido por su faceta de escritor, que le fue reconocida con el premio Nobel de Literatura en el 2000, Gao Xingjian es también un notable pintor, como podemos constatar en su muestra del Museo de Belas Artes, que mereció el elogio unánime de la crítica cuando se expuso en el Reina Sofía el invierno pasado. Nacido en China en 1940, Xingjian comenzó a pintar al óleo en su infancia, tratando de imitar el estilo occidental pero, tras un viaje a Europa en 1978, en el que conoció las aguadas de Zao Wou-ki y Picasso, decide dedicarse a la técnica china de la tinta, aunque dándole una nueva dimensión y apartándose de su tradición. Las aportaciones fundamentales del autor de La montaña del alma , gran admirador de Balthus y Chagall, en el aspecto técnico, son la luz y las texturas que consigue al mezclar la tinta con agua: la gama de matices es asombrosa, teniendo en cuenta los grandes formatos que emplea en la mayor parte de sus obras pintadas sobre papel de arroz. Por otro lado, lo que él denomina la falsa perspectiva : una profundidad incierta. En lo que se refiere al contenido, la comisaria de la muestra ha seleccionado un pequeño número de piezas de los años 60 que representan desnudos femeninos, mientras que el resto fue pintado ya en Francia, país en donde buscó refugio político Xinjian. Estas obras, que se mueven entre la figuración y la abstracción, constituyen auténticas visiones interiores, paisajes del alma, de un artista exquisito que, inspirándose en la filosofía zen, concibe la pintura como «un acto de purificación», donde crea belleza y la transmite. De visita obligada. : Alberto Carpo en el Club Financiero. Hay dos aspectos en la obra de Alberto Carpo (1936) que, a pesar de los cambios que se vienen produciendo en su ya dilatada trayectoria artística, se repiten como un leitmotif : el cuerpo femenino (series Donas y Eva ) y la música. Pero en su exposición actual en el Club Financiero aparece un motivo, si no del todo nuevo, que está cobrando gran protagonismo; la revisión de los clásicos. Pero un enfoque que no es en absoluto servil, sino disculpa para mostrar de forma jovial la devoción por los maestros del pasado y sus preocupaciones estéticas y temáticas. En este sentido, sus Meninas son una buena demostración. Sin embargo, en la exposición que comentamos, hay que destacar tres cuadros que nos han llamado poderosamente la atención sobre el resto de las obras. Nos referimos a La música del padre , Medusa kiss y N.Y-N.Y . Estas tres obras, de gran complejidad estructural resueltas siempre con maestría, bastarían para colocar a Alberto Carpo en un lugar destacado del panorama actual del arte gallego. Teníamos la impresión de que éste era un pintor que sabían apreciar especialmente los artistas, pero a la vista del éxito de la exposición, nos alegra constatar que también los aficionados saben valorarlo. : Pepe Cuba en La Compañía. El pintor lugués Pepe Cuba Prieto (Villalba, 1965) expone en el café La Compañía una muestra variada de sus trabajos más recientes: dibujos a lápiz graso de niños (un motivo por el que el pintor siente predilección), acuarelas, ceras y técnicas mixtas de diferentes motivos: flores, árboles y retratos. En todas estas facetas destaca su buena mano para el dibujo y la capacidad para entonar los colores. Autodidacta devoto de Van Gogh, Pepe Cuba presenta también una serie de cuadros donde, a través de la acuarela trata de reproducir el impacto cromático del genio holandés. Son éstas últimas las que más están gustando.