La carencia de plazas en algunos ciclos superiores de FP y en educación infantil, únicas objeciones La red educativa coruñesa goza de una salud de hierro. Esa es la conclusión unánime expresada por los cinco expertos participantes en el «Café de redacción» organizado por La Voz de Galicia. Según los padres, los profesores y los organismos oficiales, no hace falta construir nuevas instalaciones. Las demandas se centran en la potenciación de los ciclos superiores de Formación Profesional y, sobre todo, en la regularización de la financiación en la educación infantil ¿sobre todo en el caso de los colegios concertados¿, en especial en el tramo comprendido entre los cero y los tres años de edad.
11 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Fernando Pariente, jefe del Servicio Municipal de Educación, asegura que «no hace falta construir nuevas plazas, porque la demanda actual está más que cubierta». Idéntica opinión mantiene el inspector de la delegación provincial Fermín Álvarez. Y Nuria Martínez, de la Federación Provincial de Asociaciones de Padres Alumnos, coincide con todos ellos, aunque con una ligera matización. «En nuestros listados se registran quejas sobre los problemas en los ciclos superiores de Formación Profesional», denuncia. Álvarez asegura que esa situación «es menos alarmante de lo que parece. Es cierto que al comienzo de cada curso son muchas las personas que se quedan fuera de las listas de admisión. Pero eso es un hecho coyuntural. Muchos solicitantes son aspirantes a estudiar carreras universitarias de carácter técnico que reservan la matrícula en FP por si no son admitidos. En cuanto que se formaliza la inscripción universitaria, su puesto es rápidamente cubierto por alguno de los ocupantes de la lista de espera y, al final, todos los interesados en cursar la Formación Profesional acaban obteniendo plaza», indicó. Ese pequeño descontento se traslada también a la educación infantil. Antonio Allende, director del colegio Santa María del Mar, puso sobre el tapete «la discriminación que sufren los padres que quieren enviar a sus hijos a los centros concertados, donde esa formación sólo es subvencionada. Ello supone un problema importante a la hora de seleccionar los centros donde inscribir a los más pequeños». Fernando Pariente admitió que es en esa parcela donde se registra un mayor déficit de plazas y apeló al entendimiento entre las instituciones públicas implicadas como vía más rápida de solución del problema. «Lo ideal sería el diseño de un plan de financiación coherente, con un reparto equitativo de los gastos entre los padres, el Ayuntamiento y la propia Xunta de Galicia», recalcó el funcionario municipal.