El APA del Eusebio da Guarda desconvoca las protestas pero exige cambios en el mercado

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA

eduardo

Los padres reclaman garantías para que los trabajos y la actividad comercial no afecten a los 650 escolares del centro La asociación de padres de alumnos del colegio Eusebio da Guarda entierra el hacha de guerra, pero no el radar. La idea de tener por vecino al mercado provisional sigue sin convencer al colectivo, aunque ante lo irremediable han optado por lo práctico. El voto de confianza al Ayuntamiento no significa, no obstante, una renuncia. Los padres piden garantías por escrito y velarán por los compromisos adquiridos por Javier Losada en materia de seguridad. Para que la tregua sea duradera, solicitan que se les dé la oportunidad de ver el proyecto definitivo con las y modificaciones sugeridas para mejorar las condiciones de los 650 niños del centro.

17 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras una reunión de cerca de dos horas, la asociación de padres de alumnos del colegio Eusebio da Guarda acordó ayer otorgar un voto de confianza al Concello «porque la decisión de ubicar el mercado provisional en la plaza de Pontevedra es tajante», señaló Mar Iglesias, presidenta del colectivo. El APA decidió sacar el máximo provecho de los compromisos adquiridos por Javier Losada, que garantizó que las obras y el funcionamiento del mercado no alterarían la actividad escolar, y velar porque se cumplan. Esta misma semana, el APA presentará un escrito al Ayuntamiento con los puntos que desean se tengan en cuenta, entre los cuales se encuentra la solicitud de que se les presente el proyecto definitivo antes de que se inicien las obras que, según demandan, deberán realizarse en su mayor parte durante las vacaciones de verano para minimizar el impacto de los ruidos sobre la comunidad escolar. Además, reclaman que se aprovechen al máximo los espacios para reservar una zona de juego para los niños, al margen de establecer un acceso independiente y alejado de las zonas de carga y descarga. Otra de las reivindicaciones afecta al área de seguridad ciudadana, ya que, según los padres, deberá establecerse vigilancia especial y continuada en los horarios de entrada y salida al colegio. Desde el Ayuntamiento se transmitió ayer un «mensaje de tranquilidad» a los padres. Fuentes del gobierno local recalcaron que la distribución de las zonas de carga y descarga en el entorno de la plaza de Pontevedra garantizará que los vehículos de reparto no accedan «en ningún caso» a la zona peatonal. Los camiones sólo podrán circular por los espacios delimitados durante el horario de trabajo, que no coincidirá con la entrada y salida de niños en el centro educativo. El Concello recalcó que las instalaciones cumplirán «todas las medidas de higiene y salubridad» y que se adoptarán «todas las medidas necesarias» de vigilancia y control para garantizar que los vehículos comerciales no interfieran en la actividad normal del colegio o en el acceso de alumnos a las aulas.