El cura denunciará los hechos ante la Guardia Civil El atrio de Santa Marta, en Bergondo, se ha convertido en una pista de rally y en un circuito de motociclismo. El párroco, Jesús Vázquez, lo dijo en la misa del domingo, y ahora lo denunciará ante la Guardia Civil. Y es que, aparte de las pruebas de velocidad, en la iglesia han sido ocasionados algunos daños.
19 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El cura hablará en las próximas horas con tres o cuatro feligreses, que en su día ayudaron a reparar el templo, para que acudan con él al cuartel de la Guardia Civil de Sada a denunciar la situación actual. El sacerdote había cerrado los dos caminos de acceso al templo con la colocación de sendas cadenas. Pero los jóvenes, ávidos de emociones, sellaron los candados con silicona en varias ocasiones, lo que ocasionaba problemas para el paso de coches fúnebres. La consecuencia es que los aprendices de piloto tienen ahora vía libre para llegar con coches y motos hasta el alto del monte de Santa Marta y, en la explanada de la iglesia, mostrar su destreza al volante o al manillar. Mañanas y noches Las pruebas de rally suelen celebrarse los fines de semana, tanto por las mañanas como por las noches, según el párroco, quien confía en que las fuerzas de seguridad puedan identificar a los jóvenes «para que non volvan», comenta. Pero hay más. No se sabe quién o quiénes han destrozado últimamente algunos cristales del templo y también se desconoce al autor de una pintada en la puerta principal de la iglesia. Allí se puede leer la palabra Vampy y la fecha en que fue escrita, el 23 de mayo del año pasado. Jesús Vázquez ha optado por no borrar la pintada para que no le suceda lo mismo que al sacristán de Bergondo. «Cansábase de limpar as pintadas e, os que as facían, volvían con outras», manifestó el sacerdote. Sobre la que hay en Santa Marta indicó: «Non sei o que quere dicir, quizá vampiro. En calquera caso, non vexo onde está a gracia».