JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ PLAZA PÚBLICA
09 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En un ensayo de García Martí sobre la felicidad, precisamente prologado por don Ramón del Valle-Inclán, venía a decir Victoriano que «vivimos por la magia de la felicidad y nos desvelamos por alcanzarla, sin saber en qué consiste ni lo que vale: las más de las veces, la reducimos a la biológica, la de vivir sin más contemplaciones...». Decía don Ramón María, con amistad, que era este libro raro en la literatura española, «impregnado del místico anhelo de descubrir la estrella guiadora de la noche de las tinieblas...». ¡Demasié!: satisfacción, contento, júbilo que dice el diccionario, esa explosión que, sobre todo, inundó al deportivismo, que somos los que más lo merecemos. A eso voy. Los que se llegaron al Bernabéu, con esfuerzo admirable, y los menos activos por razones de edad, trabajo o salud, los primeros; y la ciudad entera. Y, sin pensar en el composceltismo, la provincia y gran parte de las demás provincias gallegas, el Bierzo y Sanabria, incluidas. Y la Galicia de América, de la que me llegó alguna emotiva llamada; y los demás gallegos de la diáspora que, alejados del cerrilceltismo, disfrutan y se ufanan de todos los triunfos «nosos». La felicidad coruñesa, como el gordo de la lotería, también está bastante repartido por España: esa íntima palabra que sólo se siente, como la morriña, cuando más lejos se está de ella. ¿Justo el triunfo? Lo asevera una encuesta el 87%, pese a que el bocazas de un tal García, dominador de la técnica inmobiliaria como Núñez, aunque de segunda B, anticipó su deseo de que el Dépor perdiese por ser «injusta» su clasificación.. No te preocupes primo Chente que este es un García bastardo que no procede ni de León, ni de Navarra, ni mucho menos de Galicia. Lástima que la buena gente de Hospitalet carezca de iniciativa para pedirle una indemnización por daños y perjuicios y, con el pastón poner en el campo hierba comestible... Anteayer, día 7, era la onomástica de Santa Felicidad: ¿será el jubileo 2002? Dicen que los anti estaban felices: no me lo creo, va contra natura. Por cierto, que ese día festejamos el lanzamiento de la edición España de La Voz. Justo, al día siguiente de estrenarse por los de Operación triunfo, el himno de la selección, ¿qué selección? Ya en prensa, me entero que al admirado Casares se le ha cruzado un infarto: y, cual de su periódico se tratara, se me ha llevado parte de felicidad deportivista bajo el brazo. Abur Carlos.