Rodrigo recibió ayer la primera medalla al Mérito Deportivo del Ayuntamiento en medio de un gran cariño popular Es un hombre sencillo, parco en palabras pero grande en sentimientos. Siempre le cuesta hablar para auditorios numerosos, pero ayer la emoción le pudo aún más al comprobar que nadie en A Coruña le ha olvidado. Arropado por más de cuatrocientas personas, Rodrigo García Vizoso vivió lo que el alcalde, Francisco Vázquez, definió como «un día muy coruñés». Fue el regidor quien le impuso la primera medalla al Mérito Deportivo de la corporación. Y Rodrigo, enjuto y con la lágrima a punto de saltar cada vez que se acordaba de su inseparable amigo Antonio González, la recibió gustoso. «He fichado unos años más de vida», dijo.
01 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La ajetreada mañana comenzó en el salón de plenos. Abarrotado -como se dice siempre de los estadios en las grandes tardes futbolísticas-, el recinto dio cobijo a una representación de los más grandes futbolistas coruñeses de todos los tiempos. De Luis Suárez a Amancio, llegado expresamente desde Madrid para participar en el homenaje, pasando por generaciones y generaciones de deportistas -y deportivistas, por supuesto- acudieron al palacio municipal. Y también el presidente de la Diputación, José Luis Torres Colomer; la condesa de Fenosa, Carmela Arias y Díaz de Rábago, y Roberto Teijido, del comité de empresa de la Fábrica de Armas, así como muchos otros coruñeses anónimos que comparten recuerdos y experiencias vitales con el mítico portero y entrenador. Sentimiento colectivo «Este homenaje es la oportunidad de transmitir a Rodrigo un sentimiento colectivo de admiración y agradecimiento que nace espontáneamente de un grupo de ciudadanos, y que nos sirve para reconocer la calidad humana y deportiva de un hombre que siempre ha dado muestras de amor por la ciudad desde su humildad y sencillez», informó el regidor coruñés antes de estrechar la mano del deportista profesional vivo de mayor edad.