Centenares de coruñeses entronizaron al efímero rey del Carnaval a ritmo de samba Con puntualidad más inglesa que británica, la caravana del dios Momo partió de su siempre fiel barrio de A Torre rumbo a su coronación al pie del Obelisco. Con una exigua pero ruidosa escolta formada por la comparsa Monte Alto Todo a 100 y una sección de los Kilomberos. El voluntarioso baile de dos brasileñas enfundadas en sendos monos rojos bien ajustados levantó los fríos ánimos de los espectadores y la comitiva llegó a su destino final en los Cantones en loor de multitudes.
08 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Momo disfrutó de su día grande. Le quedan cuatro días de esplendor a Don Carnal y no conviene desperdiciar el tiempo, debieron pensar sus escoltas. La travesía por la calle de la Torre, plaza de España, Panaderas, Orzán, Pórtico de San Andrés, San Andrés y Rúa Nueva le fue añadiendo más y más fieles a la gigante reproducción del cerdo real. Hubo novedades en cuanto a los disfraces. Junto a los generales y los mosqueteros, las damas estrenaron modelitos estilo Pompadour e, incluso, hubo una Sissi emperatriz con la que rendir homenaje a una de las protagonistas del año. También el hilo musical se modernizó. La charanga titular se esmeró en darle marcha al organillo. Y su particular repertorio de 22 temas registró tres nuevos hits. Cousas de Alá, consagrada a la epopeya yankee en tierras del maligno Bin Laden, La rumba ecológica, con el premio Nations in bloom como línea argumental, y una nueva versión del clásico Monte Alto, te quiero, que levantó los ánimos del barrio que tradicionalmente más se vuelca con los festejos carnavaleros de estos días.