El nuevo seguro del Ayuntamiento cubrirá los daños por impacto de aviones contra los edificios municipales A Coruña no quiere riesgos en la ruleta del «nuevo orden mundial» que capitanea el belicoso George Bush. Hasta este pacífico recodo del planeta llega la onda expansiva de los miedos surgidos el pasado 11 de septiembre con la caída de las todopoderosas Torres Gemelas. Ya sea pura coincidencia o simple previsión, el caso es que el nuevo seguro de accidentes del Ayuntamiento cubrirá los daños causados por impacto de aviones contra los edificios municipales. Es sólo una de las sorpresas del texto en el que el Concello detalla hipotéticos siniestros por ondas sónicas de aparatos espaciales, rayos, pedrisco, vandalismo o tumultos.
31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En el pliego del concurso convocado para contratar su nuevo seguro, el Ayuntamiento incluye la indemnización «por impacto o choque de cualquier clase de vehículos, incluso aviones, aeronaves y otros ingenios o aparatos aéreos o espaciales construidos por el hombre». Quedan excluidos, por tanto, los platillos volantes o los artilugios pilotados por extraterrestres. El texto hace un exhaustivo recorrido por el inventario de los bienes municipales que deberá cubrir el seguro. Desde el continente -es decir, los edificios y sus instalaciones- hasta el contenido: objetos artísticos, vehículos y archivos. Lo verde, a salvo El seguro no se olvida de céspedes, árboles, plantas y arbustos. Ni siquiera del tapiz de hierba que cubre el campo de Riazor. Eso sí, el terreno del Estadio, al igual que el resto de fincas municipales, queda al margen de la relación de bienes protegidos. Entre los expulsados de la lista oficial también figuran unos supuestos yacimientos petrolíferos: «minerales y combustibles fósiles, líquidos o gaseosos antes de su extracción, cavernas, extractos subterráneos y su contenido». Tampoco se admiten las cosechas.