De la tradición a la modernidad

La Voz

A CORUÑA

JOAQUÍN LENS El Museo de Fenosa exhibe una selección antológica del escultor Néstor Basterretxea

20 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras la muestra de Eduardo Chillida que Antonio Niebla organizó para el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa (Macuf) hace un par de años, el mismo comisario nos brinda ahora la oportunidad de contemplar una selección antológica de otro gran artista vasco, Néstor Basterretxea (Bermeo, 1924). Formado inicialmente en Buenos Aires, donde su familia se instaló en 1942 tras haberse exiliado primero a Francia al comenzar la Guerra Civil y luego a Argentina, regresa en 1952, instalándose en Madrid. Cinco años más tarde, con Oteiza, Ibarrola y otros artistas, funda Equipo 57 y en 1966, el grupo Gaur con Chillida y Oteiza. Desde entonces, Basterretxea desarrolla una intensa labor escultórica que le ha colocado en un destacado lugar del arte español. La muestra del Macuf abarca desde piezas creadas en 1960 (Plano estallado, Meridiano y Núcleo interior-exterior) dentro del constructivismo típico de aquellos años, hasta Zimbabwe y Puerta primera, del 2001. Pero el núcleo central de la exposición lo constituye La serie cosmogónica vasca, inspirada en la mitología, rituales y leyendas populares de su tierra, que realizó entre 1970 y 1975 con madera de roble. Una síntesis magistral de tradición y modernidad. Pero siendo muy atractivo este conjunto, lo que más nos ha impresionado son las Estelas funerarias esculpidas en su mayor parte en piedra de Calatorao. Como detalle anecdótico, pero digno de agradecer, es la inclusión de la maqueta Homenaje a la Galicia primera (1993) inspirada en los castros gallegos, que nada nos agradaría más que ver algún día convertida en obra real. Mejan, en Arte-Imagen. El pintor catalán Josep María Mejan (Barcelona, 1942) trae de nuevo a la galería Arte-Imagen sus líricos paisajes, si bien los elementos figurativos casi han desaparecido por completo. En sus obras sólo queda una tenue sugerencia. Porque lo importante en la pintura de Mejan, que se inspira en la naturaleza mediterránea, es la sabia gradación del color, lleno de matices logrados a partir de un trabajo minucioso y lleno de delicadeza. De este modo, el artista consigue magníficas transparencias que provocan en el espectador una grata sensación de serenidad.