Opíparo menú y vino de Cambados

La Voz

A CORUÑA

20 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Gregorio XVII y sus obispos dejaron a un lado la austeridad del mundo de la sotana y despacharon un buen menú en el restaurante Bogavante, en As Lagoas. Aceitunas, calamares fritos y jamón serrano como entremeses, seguido de caldo gallego, gambas, vieiras en su salsa, almejas a la marinera, menestra de verduras, legumbres, chuletones a la plancha con guarnición de patatas al vapor. Todo regado con un vino de Cambados. Para postres, Tino, el dueño del restaurante, les ofreció melocotón, piña, melón, sandía, flan y helado. Curiosamente, Gregorio XVII sentenció: «Sandía para todos». Un obispo, tímidamente, susurró: «Yo no puedo tomar sandía», siendo de su mismo parecer otras eminencias. Pero el papa quiso demostrar su autoridad y señaló rotundo: «El que no quiera sandía no puede comer otra cosa». Después tomaron café, whisky, coñac y pidieron tabaco rubio de importación. La factura superó los 72 euros (11.980 pesetas), que pagó el secretario de la Orden de la Santa Faz.