El Ayuntamiento de Carral imparte todos los sábados clases de equitación en el núcleo urbano Todos los caballos eran bellos, pero los más pequeños miraban a un pequeño poney. Roi, Brais y sus amigos han comenzado con menos de diez años a desarrollar una habilidad que supone cultura, ecología y respeto por los animales. Roi mostraba una sabiduría innata a la hora de manejar un caballo que parecía gigante. Brais quería saber cuántos animales pensaban traer a lo largo del curso. Aquel «rey del viento» de la película de Richard Harris trota en Carral todos los sábados para que los vecinos aprendan equitación.
19 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Uno de los objetivos del curso de equitación que todos los sábados se imparte frente a la Casa de Cultura de Carral es fomentar las actividades al aire libre. De hecho, Demetrio Calviño y Jesús Raso, los monitores de los cursillos, son los encargados de las rutas veraniegas que organizan a través de la empresa Sendeiro. Hasta el momento, la escuela, que comenzó a funcionar esta semana, tiene casi una veintena de alumnos que todos los sábados asisten por grupos de edades a las clases. Por turnos Los más pequeños disfrutan del primero de los turnos -hasta diez años-, que tiene lugar a las 16.00 horas, mientras que a partir de esa edad el resto de matriculados se reparten en otros dos grupos. Cada clase dura una hora y la matrícula es de 18,03 euros (3.000 pesetas). La escuela de equitación es una de las actividades de ocio organizadas por la Concejalía de Cultura, dirigida por Lois Anxo Ferreiro, que se desarrollan en el núcleo principal de Carral.