10 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
La Audiencia Provincial expone en la sentencia, que condena a la acusada a un año y medio de cárcel, a la retirada del permiso de conducir durante un año y a una indemnización a la familia del fallecido de 150.000 euros (24,96 millones de pesetas), puesto que «el atropello se hubiera podido evitar con simplemente emplear una conducción prudente». En cuanto a la eximente de arrepentimiento que presentó la procesada, la Audiencia dice que «la jurisprudencia exige para la apreciación de arrepentimiento espontáneo que la colaboración del culpable sea voluntaria, y no forzada por las circunstancias; es decir, ha de seguir poder ocultando la acción delictiva, algo que la mujer no podía debido al parabrisas roto y a los testigos».