JOAQUÍN LENS Ambos artistas destacaron con sus exposiciones, en un año en el que fallecieron Molezún, Mantecón y Granell
05 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Es costumbre que al acabar el año se haga balance. En primer lugar, lamentar la desaparición de tres grandes: Manuel S. Molezún, Mantecón y Eugenio Granell. En cuanto a las muestras, algunas de las exposiciones más interesantes del 2001 aún se pueden contemplar: A la pintura, de Robert Motherwell en la Luis Seoane; esculturas de Néstor Basterretxea en el Macuf (Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa); Nelson y la caja de los miedos, de Camilo Otero en Trebellar, y Un saco de pan duro, de Antón Lamazares en la Estación Marítima, muestra que está obteniendo una extraordinaria repercusión en los ámbitos culturales nacionales. Pero, estando éstas entre las que más nos han gustado, junto con la recién clausurada París, París, París, en la Fundación Barrié, quisiéramos destacar la que en el Kiosco Alfonso presentó la primavera pasada Jaime Cabanas; a nuestro entender, el acontecimiento artístico más importante del año, junto con la de Lamazares, y que bien merecería haber tenido el eco exterior que no obtuvo. Creemos que las dos marcarán un hito. No sería justo que las exposiciones citadas nos hicieran olvidar otras muchas de interés incuestionable: las de Luis Caruncho, Elena Colmeiro, Ferreiro Badía, Pepe Galán, José Ramón, Labra, Oro Claro, Xurxo Alonso, Tim Behrens, Facal, Xoti de Luis, Ánxeles Penas, Roberto González, Emilia Salgueiro, Victoriano... entre los escultores y pintores gallegos. Antonio Bujalance, Joan Laborda, Mitsuo Miura, Eduardo Naranjo, Díaz Oria, Teresa Gironés, Valladolid Carretero y Antonio Suárez entre otras de artistas foráneos.