29 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
Las entidades crediticias no sólo dan largas a los ciudadanos de a pie. Al mismísimo mandamás del Dépor, que maneja un presupuesto de aúpa, le dieron calabazas: «Los bancos no me entienden», se quejó Augusto César Lendoiro el pasado mes. Su hombre en el banquillo, Javier Irureta, volvió a legar decenas de frases para la posteridad. Es un surtidor inagotable de perlas el dicharachero Jabo. «Para fichar a Zidane tendríamos que vender el paseo marítimo», declaró, sin ir más lejos, el lunes. «En Valladolid hace mucho frío», analizó el resultado del bombo copero. Pero la mejor la dijo antes de medirse a Beckham y cía: «Del Manchester me asusta hasta el utillero». Al final, los que se asustaron fueron ellos.