Sacristán comulga con la oratoria

RUBÉN VENTUREIRA A CORUÑA

A CORUÑA

El alcalde de Culleredo supera a Moreda, Meilán y Vázquez en la clasificación de mejores perlas verbales de 2001 Hay frases que se escriben sobre el viento y otras que se tatúan en la memoria. El año nos ha dejado un racimo de estas últimas. A la cabeza, una oración de Sacristán, de Julio Sacristán. El alcalde cullerdense agitó mensaje, mordacidad e ironía en un cóctel de palabras: «Apoyaría la ampliación de Alvedro si fuera en los Cantones». Esta «pedrada» verbal, que apuntaba a Francisco Vázquez, relega a la segunda plaza a una frase asombrosa que retumbó en el salón de plenos de María Pita. La soltó el concejal de Urbanismo, Salvador Fernández Moreda. Abran bien los ojos y lean «a modiño»: «Tello tenía razón». Lo nunca escuchado.

29 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La redacción coruñesa de La Voz ha vuelto a seleccionar las mejores frases del año. Difícil tarea, pues la cosecha ha sido excelente. El oro es para Sacristán. La plata se la cuelga el primer socialista que da la razón públicamente a Tello en la era Vázquez. El nacionalista advirtió en 1993 irregularidades en una expropiación, y así lo denunció, pero el gobierno local no las reconoció hasta 2001, hasta el ya histórico «Tello tenía razón» de Moreda. El bronce premia la insistencia de José Luis Meilán, que fue sembrando de frases geniales el año. «No soy de alabastro», declaró cuando un amplio sector universitario le pedía que se presentase a la reelección. Lo hizo, pero con los pies en el suelo del Rectorado, y sin humos: «Que no me confundan con un actor de cine», declaró para calmar a los eufóricos. Se cae del podio el ganador del pasado año, Francisco Vázquez. «Tenemos la mejor ciudad del mundo», presumió al inaugurar el parque de Bens. «Somos los mejores del mundo mundial», gritó emocionado tras ganar el Nations in Bloom. Buenas frases, pero la mejor se la espetó a Josemi Rodríguez Sieiro en Radio Voz: «Como todo buen vigués, es usted un gran coruñés». Los Riazor Blues aún se están riendo. Quien se carcajeó, y bien a gusto, fue el concejal de Fiestas durante el carnaval coruñés. «Tengo alma de choqueiro», confesó Juan Manuel Iglesias Mato. Un gran titular, al nivel del que ofreció Xosé Cuiña cuando los lodos de Oza ahogaban al presidente de la Autoridad Portuaria. «Couceiro tiene razón, por eso lo nombré yo», zanjó Cuiña, conselleiro de Política Territorial. Couceiro se dio un chapuzón a lo Palomares en el antiguo Lazareto. Quedó reconfortado, que era el estado en el que se hubiese quedado Ángel García Seoane, líder de Alternativa dos Veciños, si llega a aceptar el consejo de Fernández Rosende, portavoz del PP. «Oleiros necesita que Gelo se vaya a Cuba a desintoxicarse».