Mondoi, a la luz del cándil

La Voz

A CORUÑA

F. J. CASTIÑEIRA CRÓNICA Los apagones se suceden los fines de semana en ese núcleo de Oza dos Ríos Una decena de familias de Santa Cruz de Mondoi, en Oza dos Ríos, ha vuelto a la época del candil. Y no es porque no paguen el recibo de la luz. Lo hacen, pero los cortes de suministro se suceden los fines de semana. Desde hace un mes, algunas viviendas se quedan sin servicio eléctrico. Los apagones se producen los viernes y los sábados, y suelen llegar con puntualidad: a las nueve de la noche. Los afectados piden soluciones, pero Fenosa, según dicen, «non da explicacións».

28 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Candiles y candelabros tienen de nuevo más utilidad que la meramente decorativa. Vecinos de ese pequeño núcleo han tenido que echar mano de esos utensilios para no quedarse en penumbra, precisamente, cuando más necesitan la luz. Los cortes tienen una duración variable que oscila entre los quince minutos y las dos horas. Un hombre relata que el pasado día 22 su familia tuvo que recurrir a las velas para poder terminar la cena. En una situación más incómoda se vio una joven el día anterior. El apagón la pilló en la ducha. Menos mal que el calentador es de gas butano, porque de lo contrario el corte de suministro le hubiera caído como un jarro de agua fría. No son más que dos ejemplos de los problemas que sufren en Santa Cruz de Mondoi por las deficiencias de un servicio que los abonados «pagamos como bo», señala un vecino, muy molesto con Fenosa. Añade que está «canso de chamar á compañía, pero é como se non fixera nada». Los afectados achacan el corte a la falta de potencia eléctrica, que en buena parte sería consumida por el restaurante Pazo de Andrade. Ocurre, sin embargo, que en este establecimiento padecen el mismo problema. La semana pasada se quedaron sin luz varias veces. El día 22 les tocó el gordo, pero no el de la lotería de Navidad: estuvieron casi dos horas sin suministro, cuando en el local había decenas de comensales. Velas para la cena Una mujer, muy precavida ella, tiene preparadas cuatro velas todos los viernes y sábados. Ya sabe que sobre las nueve de la noche habrá un nuevo apagón y quiere evitar sobresaltos a la hora de la cena. Esa vecina de Santa Cruz de Mondoi pide a Fenosa que busque una solución, pero también critica a la empresa eléctrica: «Non hai forza para dar luz, pero sí para cobrala», dice. Después de un mes de sucesivos cortes de suministro, la situación empieza a preocupar entre el vecindario. Y es que quienes disfrutan de un buen servicio en sus hogares no son ajenos a otro inconveniente: la falta de alumbrado público. Hay farolas que dejan de iluminar los caminos, como ocurre con uno de los que conduce a la iglesia parroquial. Por esta razón, hay personas que se lo piensan dos veces antes de salir de casa durante la noche, cuando la luz es tan escasa que no da ni para el alumbrado público. Al menos, por ahora no se tienen noticias de que los salteadores de caminos hayan sacado provecho de las circunstancias.