DOLORES VÁZQUEZ AL DÍA Ramón Álvarez compagina la venta de prendas textiles con la formación de discapacitados
21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La artesanía textil realizada en telares manuales ha llegado a Cuatro Caminos de la mano de la empresa Ramón Álvarez, cuyos trabajadores construyen piezas únicas con materias primas muy puras: lino, seda y algodón. Esta empresa tiene la peculiaridad de ser un Centro Especial de Empleo, un proyecto de inserción laboral para jóvenes con discapacidades, que se estructura en una etapa de formación inicial y su posterior integración en la compañía. Esta iniciativa comenzó en el año 1989 y ha integrado al mundo laboral a cinco trabajadores y forma, en estos momentos, a otros once. Álvarez destaca que su apuesta es la normalización y puntualiza que no hay mejor «integración que el pago de un sueldo». La estrella de su producción es el chal, aunque también realizan bufandas, mantelerías, toallas de manera tradicional y se están introduciendo en el mundo el hogar con cortinas y cojines. La vía creativa de la plantilla se expresa en los tapices, que también se pueden admirar en el espacio del centro comercial. Ramón Álvarez destaca que el trabajo por encargo es otra de las salidas profesionales de la empresa y que cada trabajador es capaz de realizar alrededor de veinte piezas al mes. Si bien, su mercado son las ferias profesionales, también venden en su sede en la calle Simón Bolívar o instalan puntos de venta como el que cuentan durante todo este mes en Cuatro Caminos y en donde se puede comprobar el funcionamiento de un telar en vivo y en directo.