Artistas, empresarios, políticos, militares, banqueros y demás sectores se felicitaron las fiestas
21 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Hacía frío en la plaza. Dentro, en el palacio municipal, la alegría y los apretones de manos típicos de este tipo de fechas contribuían a olvidar las complicaciones climatológicas y el gigantesco atasco en el que la ciudad vive estas fechas tan especiales. Como en toda recepción, hubo un protagonista inesperado. En este caso, fue el trofeo del premio Nations in bloom, que presidió el encuentro sobre la bandera que la delegación coruñesa se trajo de recuerdo de la localidad china de Shenzhen. Fue ese galardón, junto con el tiempo y el fútbol, uno de los grandes temas de conversación de la jornada. Y es que fueron muchas las caras conocidas que acudieron a la cita. Allí estaban junto al alcalde, por ejemplo, su mujer, su hija Elena y su yerno Luis Arrechea. También estaba prácticamente al completo todo la corporación municipal. La popular Rosa García Meiriño sacrificó incluso el collarín que la protege de un problema discal para lucir más guapa. Radiante estaba también la roja -por el vestido- María José Cebreiro, lo mismo que las jóvenes Mar Barcón, Nieves Vázquez o Aurora Moinelo. Losada lució tipo gracias a los kilos perdidos en China y a Florencio Cardador el trabajo le acompañó hasta en el cóctel, donde atendió peticiones del líder vecinal, José Antonio Folgueira, y de muchos otros colectivos. Pero hubo muchas más caras conocidas. Así, José Luis Méndez y José Ramón Docal, de Caixa Galicia, se encontraron con Enrique Sáez, del Banco Pastor, y la condesa de Fenosa. También estaban empresarios como Santiago Rey Fernández Latorre, Epifanio Campo, Olga Ríos, José Freire, Antonio Grandío, Juan Manuel Candame, Manuel Jove, José Prada o Antonio Fontenla. José Luis Meilán, Rosalía Mera, Antonio Desmonts y Alberto Unsaín, presidente de la delegación coruñesa del Colegio de Arquitectos, compartieron espacio con otras caras conocidas de la vida social coruñesa, como Julia Ares o el mismísimo Arsenio Iglesias. Hubo muchos más invitados, pero el sitio se acaba. Por eso, felicidades a todos.