Con las manos en la maqueta

La Voz

A CORUÑA

S. B. N. AL DÍA El centro cultural Escala relanza la afición por el modelismo entre niños y adolescentes

15 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Gema, 9 años, construye una avioneta civil; Jose, de 12, un aeroplano de los años cincuenta, y Víctor, 21 primaveras, un gran avión de entrenamiento. «Éste es más chunguillo», dice. Los tres son aprendices de ingenieros de miniaturas en el centro cultural Escala, fundado en 1994 y con más de cuarenta socios. «Me gustan los juegos de montar piezas», comenta Jose. El abecé del modelismo se lo enseña Javier Gil, que se enganchó a la edad de seis años. «Lo mío es un romance de toda la vida», asegura. «Para los chavales -cuenta- es uno de sus primeros contactos con los plásticos». Se refiere a las piezas de las que consta cada modelo en el que trabajan. «En Navidad las pondremos en casa», confiesa Gema. Y en Semana Santa, añade el profesor, las presentarán al concurso júnior que organiza Escala (escalamodel@yahoo.es) en el Fórum Metropolitano. El modelismo no es un hobby costoso. El material básico se compone de la maqueta, pinceles, pinzas, cuchilla, pinturas y disolvente. Según el profesor, los alumnos aprenden, poco a poco, a tener paciencia y a afinar la motricidad de sus manos. «Lo mejor es trabajar en compañía. En este hobby, si uno se aisla, acaba aburriéndose», asegura Javier.