Un brote de sarna en la residencia Emera de Oleiros afecta a doce personas

T. R. A CORUÑA

OLEIROS

MARCOS MÍGUEZ

Sanidade activó el protocolo de urgencia en el centro de Bastiagueiro tras detectarse casos en nueve residentes y tres trabajadores

24 abr 2026 . Actualizado a las 09:13 h.

La Consellería de Sanidade confirmó la detección de un brote de sarna en la residencia de mayores Emera Oleiros, ubicada en la zona de Bastiagueiro. Según los datos oficiales trasladados por las autoridades sanitarias, el balance actual es de doce personas afectadas: nueve residentes y tres trabajadores del centro.

La cronología del brote sitúa la aparición de los primeros síntomas el pasado 9 de abril. Sin embargo, no fue hasta el día 14 de abril cuando la dirección del centro notificó oficialmente la situación a la administración autonómica. Tras recibir el aviso, Sanidade activó el protocolo de actuación previsto para estos casos, que incluye medidas de control y desinfección.

Como parte fundamental de la intervención, el departamento de salud ha establecido medidas preventivas para frenar la cadena de contagios. Desde la Consellería explican que, siguiendo el protocolo vigente, «Sanidade pauta tratamiento profiláctico a todos los trabajadores y residentes en plantas con casos», con el objetivo de erradicar la presencia del ácaro incluso en personas que todavía no presentan sintomatología clínica.

Esta situación ha generado inquietud entre los familiares, ya que no es la primera vez que la residencia Emera Oleiros se enfrenta a un episodio de estas características. El centro ya registró otro brote de sarna en agosto del 2025, lo que obliga a revisar nuevamente la eficacia de las medidas de prevención y la rapidez en la comunicación de las alertas sanitarias.

La sarna, o escabiosis, es una infestación de la piel causada por el ácaro Sarcoptes scabiei. Su transmisión es principalmente por contacto directo y prolongado de piel con piel, lo que facilita su propagación en entornos cerrados como los centros de mayores. Uno de los mayores retos para su contención es su período de incubación, ya que los síntomas pueden tardar en aparecer entre dos y ocho semanas después del contacto inicial. Por el momento, Sanidade mantiene el seguimiento del brote para darlo por controlado una vez se completen los ciclos de tratamiento prescritos.