Setecientos estudiantes de Secundaria presentan en la Casa del Hombre una reproducción gigante de un gen «Arriba», grita Ramón Núñez, director de la Domus, al pie de la escalinata del museo. Obedecen 700 estudiantes, repartidos por las escaleras, y un arco iris se pinta en la nublada mañana. Elevan una réplica gigante del gen de la telomerasa, uno de los miles que contiene el ADN humano. Tiene 17.730 piezas, cuatro colores y mide 288 metros. «Es el modelo más grande del mundo de una estructura genética», presume Núñez. Lo montaron estos jóvenes, estudiantes de Secundaria. Ayer presumieron de trabajo bien hecho.
05 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La Domus estará cerrada hasta comienzos de año. Se está montado una nueva exposición sobre genética, que se inaugurará el día 2. Papel estelar en esta muestra tendrá el gen de la telomerasa, «una sustancia que está implicada en el proceso del envejecimiento y el cáncer», explica el dossier de prensa de la Domus. «Sirve para que las células no se mueran tan rápido», simplifica Elena Muíños, del instituto de Monelos. Héctor Modia, de Salesianos, pregunta qué gen es el representado. No recuerda el nombre exacto. «El del ADN», responde alguien desnortado. Su compañera Águeda Teijeiro pone orden: «Es el de la telomerasa». Cerca de ellos charlan los alumnos del María Casares, de Oleiros. «Esto es un trozo de ADN», dice uno, y todos le reprochan. «Es una parte. Trozo es más vulgar», aclara Celia González. Tania López recuerda que el profe les «riñó» por llamarle trozo. Samira Elmanti tiene sonrisa de Gioconda. Es árabe y alumna del instituto Urbano Lugrís. «La verdad es que no sabíamos nada de la telomerasa hasta que montamos nuestra parte», admite. Su compañero Pablo Pérez quiere salir a toda costa en La Voz. El periodista lo reta a que diga una buena frase: «Esto ha sido un trabajo en equipo cien por cien. Eso es lo importante». Bien. Llegará a ejecutivo el tal Pablo. Mabel, del mismo insti, ha dado el callo. «Es por la telomerasa», dice mientras señala una pequeña herida en un dedo.