A María del Pilar F. C. la detuvieron en la plaza de Sagrada Familia como presunta autora de un delito de tráfico de drogas y un juez decidió su ingreso en prisión preventiva, a la espera del juicio. Según apuntan miembros de las asociaciones Casco -Comité Anti Sida de A Coruña-, PreSOS Coruña y Reencontros -entidad que agrupa a vecinos del barrio donde detuvieron a María del Pilar- la entrada en la cárcel de la arrestada estuvo basada en una posible alarma social que podría causar la presencia de la ahora reclusa en la calle. Para los representantes de las citadas organizaciones, esta medida es totalmente innecesaria, ya que la última condena de María del Pilar data de 1997 y «la gente que la conoce sabe que no es problemática». Las palabras no se quedan en eso y están respaldadas por más de 400 firmas de gente que quiere ver a la acusada en libertad -serán presentadas mañana ante el juez-. Cuando se detuvo a la presunta traficante, ésta iba acompañada de su hija de dos años. Una niña por la que, según las fuentes ya citadas, «ella se desvive y trabajaría de cualquier cosa para mantenerla. Todo el mundo en el barrio lo sabe». Responsable de otros niños La representante de Casco añade que María del Pilar «ha pedido muchas veces ayuda a Servicios Sociales y, hasta que la arrestaron se encargaba de recoger en un colegio a los niños de otra familia y llevarlos a casa para sacar algún dinero». Los padres de esos chavales testificarán a su favor.