El tráfico portuario hasta el 31 de octubre descendió en 692.302 toneladas con respecto al mismo período del año pasado. Aún así, los responsables del Puerto esperan alcanzar las cifras del ejercicio pasado, un movimiento total próximo a las 13 millones de toneladas. Desde la Autoridad Portuaria se cree que el descenso acumulado hasta octubre se debió sobre todo al negativo comportamiento de la pesca fresca, situación que consideran «coyuntural»: este sector sufrió una bajada de casi 13.000 toneladas. También son significativos los descensos en el movimiento de graneles sólidos (casi 400.000 toneladas); y del crudo y sus derivados, de los cuales se dejó de mover un volumen similar. Las expectativas para este último tipo de tráfico son muy positivas, sobre todo al conocer que la terminal de Repsol Petróleo de San Diego tiene previsto recibir durante el mes de diciembre unos seis buques-tanque. En cuanto a las estadísticas acumuladas hasta el mes de octubre, cabe destacar el crecimiento en casi 110.000 toneladas de carga general, tráfico estratégico; así como la subida en las áreas de avituallamiento, suministro de buques y movimiento de contenedores.