Un hombre lleva a juicio al propietario de la finca colindante por fumigar sus tuyas
20 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.R. M. L. tiene una finca en Perillo y un vecino que le quiere «hacer la Pascua». Su vida dice que era tranquila hasta que apareció este hombre. Le construyó una casa pegada a su propiedad y plantó tuyas, un arbusto originario de América muy utilizado en estas latitudes para servir de cierre a las fincas. Y eso le molestó. R. M. L. Se lo hizo saber al vecino, pero las tuyas seguían ganando en altura y anchura sin que nadie moviese un dedo para impedirlo. Una mañana se encontró con una denuncia a la puerta de su casa. Su vecino lo había acusado ante la Justicia por matar sus arbustos. Efectivamente, las tuyas ya no eran tan robustas como antes. Su verdor se volvió amarillo y las hojas caían como moscas. Pero, ¿quién las mató?, ¿qué cerebro planeó su fumigación? Su vecino lo tiene claro y le pide a R. M. L. que le abone los daños causados en su finca. El acusado acudió ayer a los Juzgados para responder por un delito de daños. Precisó a la jueza que esas tuyas «estaban plantadas a cuarenta centímetros de su propiedad, cuando la ley dice que deben estar a dos metros». También dijo que él no las había matado, que sólo le había pedido al propietario que las quitara de esa zona. Testigos Luego entraron a declarar dos testigos. Eran los obreros que aquella noche de septiembre de 1998 trabajaban en la propiedad del afectado. Recuerdan haber visto al acusado con una máquina de fumigar a la espalda por la zona de las tuyas. Pero no pudieron precisar si las estaba fumigando o, simplemente, trabajaba en el jardín de su finca. El abogado de la defensa pidió su libre absolución al entender que no hay pruebas que incriminen a su cliente, «nadie lo vio fumigar, aparte de que no quedó claro que las tuyas muriesen por envenenamiento, ya que pudieron marchitarse por el frío».