DOMUS
15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Es azul y es un esqueleto. En los huesos se esconde una estructura flexible. Posturas, expresividad y movimiento se deben al armazón que articula el cuerpo. La figura de la Domus piensa: «ser o no ser». Y el módulo añade: «y saber estar». El espectador se queda parado para confirmar las máximas. Y descubre que se trata, lejos de lo que podría parecer, de un tejido vivo que se mantiene en una gran actividad a lo largo de su existencia. Tanta, que la ciencia corrobora que el esqueleto se regenera cada dos años.