El sistema consiste en poner una bolsa en el agujero de la devolución para que queden atrapadas las monedas ¿Cuántas veces llamó desde una cabina y ésta se le quedó con el cambio? Puede que Telefónica no estuviese detrás. Tal vez fue víctima del último grito en guindar monedas a las cabinas. El tejemaneje consiste en colocar una esponja en el agujero de devolución. Luego, basta quitar el invento y la calderilla cae por su propio peso. La empresa de mantenimiento ha descubierto varios casos en A Coruña. Y por favor, que nadie meta el dedo para comprobar si hay o no esponjita. No vaya a quedarse atrapado, o sin dedo.
07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Un responsable de Telefónica advierte al periodista: «Cuidado con lo que escribes, no sea que se ponga de moda entre la gente el revisar los agujeros de las cabinas. Al final, el problema iba a ser otro, que se queden atrapados por el dedo». Dicho todo lo cual y sentado el carácter absolutamente paternal del lance, el periodista escribe: el último grito en guindar monedas al usuario de las cabinas triunfa en A Coruña. El truco consiste en colocar una esponja o trozo de plástico en el agujero de la devolución, de tal manera que las monedas queden allí atrapadas. Luego, el caco no tiene más que recoger la ilícita recaudación al final del día. El sistema no es nuevo. Cayó en desuso hace años y ahora hay alguien que lo quiso recuperar para su provecho. Una de las víctimas del caco telefónico relata su experiencia: «Hice una llamada desde una cabina en el polígono de Matogrande. No me contestaron y colgué. Y no me devolvió la moneda. Metí con cuidado el dedo por el agujero, no fuera que me quedara atrapado, palpé una bolsita, tiré de ella y detrás me vinieron más de 400 pesetas (2,40 euros)». La empresa encargada del mantenimiento de las cabinas, Cabitel, detectó en los últimos meses varios casos como éste. Menos mal que la mayoría de las cabinas tienen un sistema que detecta estas esponjitas y bloquean el teléfono.