ANA LORENZO LA ENTREVISTA Santiago Álvarez de Mon, profesor de Comportamiento Humano Ser jefe no sólo se resume en ocupar un buen sillón en un amplio despacho y llenarse el bolsillo de dinero. Para ser un buen dirigente hay que ser competente y tener las dotes personales suficientes para trabajar en grupo y saber escuchar a los demás. Éstas son algunas de las claves del seminario sobre liderazgo, valores y ética que estos días impartió en la Fundación Barrié de la Maza Santiago Álvarez de Mon, profesor de Comportamiento Humano en la Organización.
10 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Para Santiago Álvarez de Mon, nadie tiene la fórmula mágica para ser un buen líder, «pero existen unos caminos más razonables que otros». -¿Cuál puede ser el mejor método para llegar a ser un buen jefe? -Mi compañero y yo trabajamos con el método del caso, historias reales que obligan a los estudiantes a tomar decisiones y polemizar, lo que crea un mayor compromiso. Este método lo que propone es acabar con la pasividad en la enseñanza, los profesores son los protagonistas y los alumnos permanecen pasivos. -¿No cree que la gente confunde el liderazgo con poder sobre los demás? -Para realizar un buen liderazgo en la empresa hay que dirigir convenciendo e ilusionando a los trabajadores. Los buenos jefes deben olvidar la obsesión por el poder de las compañías burócratas. -¿Existe un decálogo de buen comportamiento de los dirigentes? -No se puede hablar de decálogo porque eso es como un compartimento cerrado. Para ser un buen dirigente hay que dominar el oficio porque así se aporta seguridad. Además, debe poseer un conjunto de habilidades para dirigir personas y dialogar. Por último, debe tener el talento para colocar a cada persona en su sitio. -¿Cree que los jóvenes están preparados para ser líderes de empresa? -Yo veo cada día a más gente ilusionada con un mundo y un trabajo mejor. La gente joven destaca por su afán de aprendizaje y su humor, que es algo fundamental. Además, todos los jóvenes tienen un altísimo compromiso con su trabajo y eso es esencial.