28 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
El peor enemigo que tienen los insectos son los propios insectos, incapaces de soportar el clima y la polución de la ciudad. Por lo tanto, de la erradicación del defoliador del eucalipto se encargará la naturaleza, no Sanal. Darío Viéitez lo tiene claro: «Sería como matar moscas a cañonazos». Donde ha de comenzar su extinción es en los montes. Y no con insecticidas, sino con la aplicación de otro parásito, el anaphes nitens, que matará al gorgojo cuando éste todavía no se ha vuelto larva y sin producirle daño alguno al eucalipto. En eso están las autoridades medioambientales gallegas.