EDUCACIÓN

La Voz

A CORUÑA

RAMÓN CASTRO EL VIADUCTO

07 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocas veces la actuación política genera la aprobación casi unánime del colectivo al que va dirigida. Uno de esos escasos ejemplos lo tenemos aquí, en A Coruña, con el trabajo que desarrolla el equipo municipal de educación, que, con una amplitud de miras que supera las obligaciones que le marca la propia ley, ha diseñado todo un paquete de propuestas y las sirve llave en mano a los colegios públicos y privados de la ciudad, sin distinciones. Aulas de informática en todos los centros docentes, inglés desde los tres años, puertas al mundo del teatro y de la música, conocimiento del medio, ocio formativo. Éstos son algunos de los pilares que sustentan la casa común de la enseñanza coruñesa, que se ha convertido en estos últimos años en un referente para Galicia y el resto de España. La atención a la educación de la juventud no es una cuestión baladí. No es políticamente neutral. Constituye una apuesta por la igualdad, por la democratización del saber, que es la mejor herencia que una sociedad puede dejar a los que vienen detrás. Aunque parezca intrascendente, es algo muy serio que todos los niños, vivan en Juan Flórez o en cualquier barrio del extrarradio, manejen Internet y tengan las mismas oportunidades de ejercitar su habilidad para los idiomas. La asignación de los presupuestos públicos cobra así sentido. No se trata sólo de cuadrar balances de ingresos y gastos.