Nunca es tarde para aprender

ALMA ESCUDERO A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIÁN

El taller de informática para mayores de 50 años es la actividad más solicitada en los centros sociales El mes de septiembre es tiempo de matrículas. En todos los centros municipales de servicios sociales de A Coruña se abre la veda para realizar la preinscripción en alguno de los variados talleres para iniciarse o perfeccionarse en el arte de la cocina, el baile, la restauración o la informática. Actividades para todos los gustos, bolsillos y sin límite de edad. La única condición es tener ganas de aprender y un poco de tiempo. La mayoría tienen muy claro el taller que van a escoger aunque, dependen del sorteo.

05 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde las diez de la mañana la primera planta del Centro Municipal de Servicios Sociales de San Diego es un hervidero de actividad. Lo más parecido a una universidad en temporada de matrículas, donde los estudiantes hacen cábalas para elegir las asignaturas optativas. El ambiente del centro de San Diego es muy parecido, se nota que comienza el curso, y en este caso, las actividades programadas para el invierno. Durante toda la mañana se congregan en el pasillo del recinto nuevas caras y otras más conocidas que repiten experiencia. «El año pasado me apunté al de restauración de muebles y este año quiero coger el de repostería», dice una señora a un grupo de conocidas. «Pues yo quiero repetir en el de palillar», replica otra. La mayoría entran muy decididos y sin dilación rellenan el formulario con las actividades que prefieren. Un hombre viene a apuntar a su mujer al Club paso de marcha, él se decanta por el de informática. Al lado, una señora se afana en rellenar su solicitud y las de sus amigas. «¿Cuándo va a ser el sorteo?», pregunta muy interesada. «El lunes a las doce de la mañana, si quiere puede venir», responde una joven a la vez que reparte más impresos a los interesados que no dejan de entrar por la puerta. Informática Para que el reparto sea más justo, los posibles alumnos apuntan por orden de preferencia tres actividades, después se realizará un sorteo. «Hay talleres muy solicitados y lo más justo es que el azar decida, aunque procuramos adjudicar la primera opción», asegura Cristina Ramos, directora del centro de San Diego. En el primer día para rellenar las solicitudes los más mayores ganan en asistencia y casi todos quieren iniciarse en el mundo de la informática. «Nunca es tarde para aprender», sentencia un señor. Si no le toca el taller de informática seguro que se apunta a otro curso, no será por falta de ganas de aprender.