EMILIANO MOUZO AL DÍA Los técnicos sospechan que el yate remolcado hasta el puerto fue hundido de forma intencionada El mar está lleno de sorpresas. En la madrugada de ayer se dio un caso digno de una película de misterio. Sobre las cinco de la madrugada, el pesquero «Segundo María Perfecta» divisó un velero en la entrada del puerto de A Coruña. No tenía nombre ni folio y su interior estaba vacío. Lo remolcó hasta un pantalán del Náutico, donde se hundió. Los buzos de la empresa Corral lo reflotaron y se descubrió que el yate estaba debidamente preparado para que se hundiese.
04 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El miedo y la preocupación invadió ayer por la mañana la antedársena de La Marina. Las autoridades marítimas y portuarias temían que en el interior del yate pudiese haber algún cadáver. Los buzos fueron los encargados de tranquilizar a los allí presentes. A bordo tan sólo se encontró una moneda inglesa, lo que hizo sospechar que el barco pudiese haber sido abandonado por un mercante. Después de la inspección submarina se inició el reflote del velero. Unos globos lo levantaron del fondo. Una bomba achicó la embarcación para que la grúa del buque Eurosalve IV lo izase. Los técnicos iniciaron las primeras investigaciones. Las pesquisas sirvieron para descubrir que el yate tenía dos grifos de fondo abiertos, lo que le provocó una vía de agua. «Alguien preparó todo para hundir el barco», indicaron. Se sospecha que el barco pudo haber sido desvalijado y que habían intentado hundirlo. Los más optimistas creen que el dueño lo estaba reparando, se le desamarró y quedó a la deriva.