RUBÉN VENTUREIRA EL REPORTAJE Tres coruñeses recopilaron canciones populares en Nicaragua y Honduras En busca de tesoros musicales marcharon. Han vuelto y en sus maletas portan sonidos de otro mundo. ¿Quién ha escuchado a un miskito cantando en sumu? Ellos. Son coruñeses y voluntarios de la ONG Ayuda en Acción. Dedicaron julio a recopilar el cancionero de Nicaragua y Honduras. Allí donde no hay casi nada que echarse a la boca, la música alimenta el espíritu. Se han traído unos bocados de esa alma, han vibrado al son de acordes nunca escuchados.
28 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Ni en Nicaragua ni en Honduras hay una Mercedes Peón que dedique sus horas a recopilar canciones. Las necesidades de ambos países son otras, y no precisamente culturales, sino intestinales. Alfonso Deus, José Manuel Pérez y Carmela Álvarez se llaman estos cazadores de tesoros sonoros. Ochenta se han traído. «Hemos grabado muchas rancheras y algún que otro cantautor tipo Perales, cosas sin demasiado interés, pero también auténticas joyas», presume Deus. Entre las piezas maestras, destacan las cantadas por los miskitos, una etnia autóctona de la costa oeste hondureña y nicaragüense que se expresa en sumu, «un idioma que desaparecerá en diez años», asegura Pérez. También les sorprendieron los sones de un cuarteto formado por ciegos que localizaron en Ocotal (Nicaragua). Ante la anunciada llegada de los españoles, las expectativas de los nativos eran excesivas: «Esperaban un camión de grabación y se encontraron un mini-disc», recuerda Deus. La decepción se tornaba en asombro cuando se les permitía escuchar lo grabado: «¡Salvaje, salvaje!», gritaban miskitos y demás etnias tras calzarse los cascos. Las canciones serán pulidas en un estudio y volverán al otro lado del charco en formato de disco compacto. El solidario paquete incluirá las partituras. Además de música, pusieron el oído y la grabadora para recopilar leyendas entre los más viejos del lugar. Treinta han recogido y pronto tomarán forma de libro.