La «Salvamar Torre Hércules» rescató un velero con un matrimonio a bordo que tenía problemas en Ortegal «¡Salvamento Coruña. Aquí el velero francés «Tessalah». Necesitamos ayuda urgente!» Las palabras desesperadas en un regular castellano fueron recogidas inmediatamente por los técnicos del Centro Local de Salvamento Marítimo. «¡Díganos que le sucede, qué tripulación lleva a bordo y su situación!». «Tengo problemas en la máquina y no hay viento para velear. Mi señora y yo estamos a la deriva a la altura del cabo Ortegal». ¡Tranquilícese, en veinte minutos una embarcación de salvamento estará a su alcance».
24 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La llamada de socorro fue recogida por los técnicos del Centro Local de Salvamento Marítimo de A Coruña a las 11.40 horas. Cinco minutos más tarde, después de conocer las coordenadas de la situación del yate francés Tessalah, la embarcación de intervención rápida de Sasemar (Salvamar Torre Hércules) puso rumbo hacia la zona donde se encontraba el velero. Al mediodía, la lancha de rescate divisó al Tessalah. Su patrón reportó la situación a sus compañeros de la Torre de Control: «Aparentemente el yate no corre peligro. Sus dos tripulantes están sanos y salvos. Nos vamos a poner a su costado para intentar coger el remolque». Los técnicos de Sasemar en tierra dieron el visto bueno al proyecto diseñado por la tripulación de la Salvamar. Travesía segura El Tessalah fue amarrado a la embarcación de salvamento, que puso rumbo hacia el puerto de A Coruña. «Vamos a navegar a poca máquina», anunciaron desde la Salvamar Torre Hércules. Una medida que se adopta para que el remolque se realice sin ningún contratiempo, para que no fallen los cabos y el barco averiado vuelva a quedar a la deriva. El convoy se dirigió muy despacio hacia la dársena coruñesa. Sobre las dos de la tarde, la Salvamar Torre Hércules confirmó al Centro Local de Sasemar que estaba a punto de virar en el morro del dique de abrigo Barrié de la Maza. «Vamos a recortar el remolque y procederemos a entrar el yate en el puerto llevándolo a nuestro costado», dijo el patrón de la lancha de salvamento. La idea también recibió el visto bueno de los técnicos de la Torre de Control. Casi tres horas después de intenso trabajo, el Tessalah quedó amarrado al abrigo de la antedársena del muelle de Trasatlánticos. Los dos tripulantes dieron las gracias a los técnicos de Sasemar. A continuación se sentaron a pensar en lo ocurrido en la estampa de popa del barco.