LLUVIA

La Voz

A CORUÑA

RUBÉN VENTUREIRA TECLAZOS

16 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Basta ya de maldecir al hombre del tiempo. Conviene asumir de una vez que en A Coruña llueve mucho y convertir el agua en euros. La Casa de la Lluvia tiene que ser el primer gran proyecto del siglo XXI. Me la estoy imaginando. El módulo El barco de Alfonso Molina es el arca de Noé (algún recalcitrante coruñesista lo acreditaría científicamente) asombraría de entrada. Si llueve no conduzca: el acuaplaning en la autovía Coruña-Carballo invitaría a un paseo virtual por tan infernal circuito bajo tormenta soberana. Sería apropiado dedicar un espacio a El paraguas, nuestra otra extremidad. El módulo Frenadol, Termalgin y demás familia rendiría justicia a nuestros héroes pastilleros. El poncho de emergencia de Cadena 100 ocuparía una vitrina privilegiada en el apartado Moda lluviosa. Exportamos lluvia, una gran exposición fotográfica sobre el Dépor-Valencia del Bernabéu, atraería a los futboleros, que son masa. Para animar el cotarro y el catarro, nada mejor que un pub donde sonarían, entre otras, It''s raining again, de Supertramp, y Dios de la lluvia, de El Último de la Fila, bandas que, ya puestos, cantarían en la inauguración. Imprescindible un espacio literario, que incluiría frases como aquella del alcalde: «Me miro las manos todos los días al despertar para ver si me han salido branquias». El último módulo se lo dedicaríamos a unos paisanos: Santiago, allí llueve más. rventureira.redaccion@lavoz.com